Una de las preguntas más frecuentes que se le hace a madres y padres cuando tienen un bebé es «¿qué tal duerme?», porque sabemos la importancia de un buen descanso para nuestros hijos e hijas, pero también lo difícil que es que los padres y madres podamos dormir del tirón en los primeros meses o años de vida.
Y es que al llegar la noche, en muchas ocasiones nos encontramos con la problemática de ir a la cama. Nosotros queremos ver una película o serie, leer un poco o tener un rato de conversación agradable con nuestra pareja o con nosotros/as mismos/as, pero nuestros hijos, que son pequeños huracanes, quieren jugar, resolver dudas y por descontado, no ir a la cama.
Dormir es un hábito que no se aprende. De hecho dormimos antes de nacer y pocos minutos después de conocer el mundo por primera vez. Pero lo que sí se puede hacer es educar el hábito de dormir y establecer una rutina para que nuestro cuerpo y mente se preparen para hacerlo
Apunta estos consejos que a nosotros nos ayudan a que el final del día vaya sobre ruedas.